Reportaje en el Grantecan: Lo que no vemos, un universo de trabajo.

en Feb 17, 17 en Actualidad por con No Comments

Los alumnos de segundo curso del Ciclo de Grado Superior de Fotografía visitaron durante una mañana las instalaciones del Gran Telescopio de Canarias para la realización de un proyecto fotográfico que se basaría en documentar y mostrar el trabajo que se lleva a cabo en el GTC durante un día cualquiera. Un trabajo que muchas veces queda a la sombra ya que lo que siempre trasciende son los resultados y los datos que se obtienen durante la observación nocturna. 

Este reportaje pretende ser un pequeño homenaje a todos esos hombres y mujeres que todos los días se implican profesionalmente para que por la noche todo esté listo para “capturar” estrellas. 

Foto: Giovanni Díaz Pérez

A 2.267 m. sobre el nivel del mar se sitúa el Gran Telecopio Canarias (GTC). Según el Centro Nacional de Información Ambiental de Estados Unidos, La Palma cuenta con el cielo más limpio del mundo lo que hace que sea un lugar excelente para la observación astronómica.

Foto: Tania Alonso Hernández

El GTC tiene un espejo primario de 10,4 metros, segmentado en 36 piezas hexagonales que actúan conjuntamente como un solo espejo. Gracias a su gran área colectora y a su avanzada ingeniería, el GTC se encuentra entre los mejores telescopios dedicados a la investigación astronómica.

Foto: Laura Del Mar Parra Alzas

El GTC posee un espejo secundario y un espejo terciario que, junto con el espejo primario, componen el conjunto encargado de recoger la luz que proviene del cielo y que posteriormente será analizada y almacenada en forma de datos.

Foto: Laura Del Mar Parra Alzas

OSIRIS una de las cámaras ópticas encargadas de procesar la luz que llega a través de los espejos. Es útil para investigar exoplanetas que no pueden ser observador directamente.

Foto: Laura Del Mar Parra Alzas

Manoli, es una de las ingenieras que trabaja en el GTC. En la foto se observa mientras realiza labores de mantenimiento y control con OSIRIS. 

Foto: Laura Del Mar Parra Alzas

La montura del telescopio es una gran estructura mecánica de acero que sostiene los espejos, permite movimientos de rotación del telescopio a lo largo de un eje horizontal y vertical.

Foto: Giovanni Díaz Pérez

Alberto se encarga junto a Manoli de comprobar y chequear que todos las conexiones están correctas. En sus manos tienen la responsabilidad de que el telescopio pueda operar en garantías durante la noche.

Foto: Laura Del Mar Parra Alzas

Manoli realiza una demostración de una las tareas que se realizan con OSIRIS para su adecuado funcionamiento.

Foto: Laura Del Mar Parra Alzas

EMIR es otra de las y cámaras que operan en el GTC. Se ha incorporado recientemente y obtiene imágenes y espectros en el infrarrojo cercano lo que le permite ver los objetos más fríos y distantes del universo.

Foto: Laura Del Mar Parra Alzas

Detalle de la parte trasera del sistema primario de espejos.

Foto: Laura Del Mar Parra Alzas

Manoli comprueba que los filtros que se utilizan en las cámaras están en su lugar y preparados para su utilización.

Foto: Laura Del Mar Parra Alzas

La actividad durante el día es bastante frenética. Se trabaja a contrarreloj y hay que supervisar muchos elementos para que todo esté listo y en funcionamiento para la observación que tendrá lugar en pocas horas.

Foto: Giovanni Díaz Pérez

Carlos es otro de los trabajadores del GTC encargados durante el día de las labores de mantenimiento de las instalaciones e instrumentación.

Foto: Giovanni Díaz Pérez

Detalle del trabajo que estaba realizando Carlos.

Foto: Laura Del Mar Parra Alzas

Este complejo sistema de cableado se sitúa justo debajo del telescopio y se encarga de mantener la conexión de datos entre éste y la sala de control.

Foto: Giovanni Díaz Pérez

En uno de los almacenes de GTC, otro grupo de trabajadores se encargan de desmontar una de las estructuras encargadas de hacer rotar las cámaras del telescopio.

Foto: Giovanni Díaz Pérez

Himar (izquierda) y Benjamín (derecha) se esmeran en las labores de desmontaje de la estructura.

Foto: Giovanni Díaz Pérez

El trabajo en equipo es importante. El Grantecan en este sentido funciona como una gran colmena, en la que cada uno tiene su papel de vital importancia.

Foto: Giovanni Díaz Pérez

Los trabajadores ultiman su labor colocando el sistema que servirá para mover la estructura para su posterior transporte.

Foto: Giovanni Díaz Pérez

Miguel se encarga de transportar la estructura hasta otro lugar donde será almacenada.

Foto: Giovanni Díaz Pérez

En todo momento el personal que trabaja en las instalaciones del GTC está en contacto con el resto de sus compañeros.La comunicación y la coordinación es fundamental para que todo funcione correctamente.

Foto: Giovanni Díaz Pérez

A Raúl le correspondia ese día, como Jefe de Turno, la función de coordinar y supervisar los trabajos a desarrollar por el resto del personal del GTC.

Foto: Tania Alonso Hernández

Plano general de la sala de control. Desde aquí se supervisa todas las funciones del telescopio. Durante la noche

Foto: Tania Alonso Hernández

En la imagen observamos a Manuel, su función dentro del equipo es el de informático encargado del software del GTC.

Foto: Tania Alonso Hernández

Es otro de los muchos trabajadores nacidos en la isla de La Palma y que ha encontrado salida profesional ligado al desarrollo de la observación astronómica en el Roque de los Muchachos. 

Foto: Tania Alonso Hernández

Detalle de los monitores que muestran las condiciones atmosféricas para saber si es viable la apertura de la cúpula del telescopio para la observación durante la noche.

Foto: Angela González Díaz 

Montse, encargada de las labores de limpieza de las instalaciones del GTC, le consulta a Raúl una duda. Son mucha las empresas palmeras que trabajan con el GTC, este es un ejemplo de ello. 

 

Foto: Angela González Díaz 

En la sala de almacenamiento de espejos se encuentran aquellos que sustituirán a los que se van ensuciando debido a las partículas del polvo a los que se ven expuestos durante la observación. También se colocan los que serán preparados para su posterior limpieza y recubrimiento de aluminio.

Foto: Tania Alonso Hernández

Melián es el encargado de realizar la limpieza y mantenimiento de los espejos. 

Foto: Laura Del Mar Parra Alza

Manoli comprueba el índice de reflexión de los espejos para determinar que sean óptimos para su correcto funcionamiento.

Foto: Giovanni Díaz Pérez

Detalle de como funciona el instrumento de medición sobre el aluminio del espejo.

Foto: Tania Alonso Hernández

Los pasillos del GTC esa mañana registraban una gran actividad debido a que tenían que resolver a contrarreloj un problema en el sistema informático. Se pone en juego el trabajo y la observación nocturna.

Foto: Angela González Díaz 

David y Francisco, ingeniero eléctrico e ingeniero informático, son los encargados de las labores de mantenimiento y control del sistema informático.

Foto: Angela González Díaz 

Detalle del sistema de cableado en la sala de servidores.

Foto: Angela González Díaz 

David comprueba uno de los puertos en busca del error que provocaba el fallo en la red informática. En su muñeca podemos observar una pulsera para evitar descargas de electricidad estática que puedan dañar las placas.

Foto: Angela González Díaz 

El ritmo de trabajo tiene que ser constante en busca del fallo. De no encontrarlo se pone en riesgo la observación nocturna y el preciado tiempo destinado a la investigación científica.

Foto: Angela González Díaz 

Francisco verifica mediante comandos la conexión hacia el sistema de red.

Foto: Angela González Díaz 

Otros trabajadores del GTC se interesan en si han resuelto el problema o si pueden ayudar de alguna manera.

Foto: Tania Alonso Hernández

Mientras tanto, en otra sala del GTC el personal realiza labores de investigación y análisis de información. En la imagen observamos a Alberto (izquierda) y a Carlos (derecha).

Foto: Tania Alonso Hernández

En el ambiente se respira concentración. Incluso en estas tareas que implican un análisis personal se nota que todo se realiza para el objetivo de un fin común. El trabajo en equipo es fundamental. En la imagen observamos a Víctor.


Foto: Tania Alonso Hernández

Fran atiende una llamada. La comunicación debe ser constante entre todos los miembros del equipo. Es una cadena en la que si un eslabón falla, el resto no funciona.

Foto: Tania Alonso Hernández

En otra de las instalaciones del GTC, Carlos se toma un merecido descanso tras una intensa mañana. Se trata de una breve pausa en la que el personal coge fuerzas y energía para continuar.

Foto: Angela González Díaz 

Agustín, uno de los ingenieros que trabaja en el GTC, fue el encargado de organizar nuestra visita a las instalaciones del telescopio. Desde aquí queremos agradecerle a él y al resto del equipo la amabilidad con la que nos trataron.

Foto: Angela González Díaz 

En la foto observamos a los alumnos y profesores junto al equipo del GTC que esa mañana nos atendió y que nos abrió sus puertas para la realización de este reportaje. De izquierda a derecha Angela (alumna), Manuel, Doming, Miguel, Carlos, Alberto, Carlos, Esteban, Montse, Damián, (profesor), Giovanni (alumno), César, Fran, Goyi (profesora), Laura (alumna), Raúl, Tania (alumna) y Agustín. 

A todo el equipo del Grantecan ¡Muchas gracias!

 

 

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